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Periódico Mural

Suplemento Primera Fila, 1 diciembre, 2006


Un lugar bien perdido

Por

Francisco Armenta

Reventón. Exclusivo para caballeros, esta cantina guarda secretos de borracheras y excesos

El tequila es un deleite para el paladar, pero también es un remedio para alivianar el frío de esta época.

Aunque para tomar bebidas espirituales cada quién tiene su lugar favorito, te recomendamos conocer una piquera única en la Ciudad. Se trata de una cantina que mantiene la esencia tradicional de estos lugares de antaño, que se encuentra perdido en la calle de Hidalgo, sin nombre y sin letrero.

Le puedes decir La Cantina o simplemente Caballito Cerrero, es lo de menos, el chiste es que ahí venden el tequila favorito del desaparecido crítico de cine Emilio García Riera.

Una bebida famosa también porque la nombran de pasada en la canción "Oye", de la Sonora Dinamita, o algo así... en la estrofa "...Un Caballito Cerrero, que no corra por dinero / Un palmar, un riachuelo, un pedacito de cielo / Mira bien alrededor, y veras las cosas buenas / Que la vida es un amor, olvídate de tus penas...".

La historia del tequila jalisciense contempla en una de sus páginas más selectas la producción de Caballito Cerrero, una marca artesanal que se separó y ahora compite con Tequila Herradura. Y es "cerrero" precisamente porque no necesita "herraduras".

Únicamente la fábrica de Santa Rita, en el pueblo de Amatitán, y en Hidalgo 562, del Centro Histórico de Guadalajara, donde venden botellas del Caballito; aunque por estas fechas toda la producción ya está vendida y solamente tienen para que los parroquianos de La Cantina se tomen una copita.

Ahí hay que entrar con decisión. Se tiene que bajar hacia una especie de estacionamiento para encontrar un enorme local con olor a humedad y soledad. Una enorme barra y dos viejitos atienden a los poquísimos clientes que se aparecen de vez en cuando.

Los ruidos del exterior hacen un eco que se pierde con el ruido de una tele y la charla fugaz. De los adornos en la barra sobresalen las fotos porno y el hipnótico cuadro de una mujer con varios ojos.

En una copita, con una cruz en el fondo, sirven el populoso brebaje que primero raspa y luego se desliza suave hasta el fondo. Dicen que pronto cerrarán porque no es negocio, así que visítalo antes de que desaparezca... pero ve con amigos, pues al parecer no se permite la entrada a mujeres.

 

 

CANTINA CABALLITO CERRERO / Hidalgo 562, a una cuadra del Mercado Corona / Lunes a sábado, de 7:00 a 19:00 horas